Thursday 9 October, 2008...7:06 am

El Nobel que (no) murió de alegría

La felicidad puede ser un arma mortal.

¿Alguien conoce el caso de alguna persona que se haya muerto por la impresión causada por una noticia fabulosa?

Parece que en Wikipedia, alguna mano negra decidió matar de alegría al flamante Nobel de Literatura J.M. Le Clézio (Jean-Marie Gustave Le Clézio).

Crítico de la civilización y dueño de una obra extensa e intensa que recorre mundos poco revelados, Le Clézio, nacido en Niza en 1940, es autor de El africano (2004), Onitsha (1991) y novela Urania (2006), entre otras. Hoy, la academia suiza anunció que Le Clézio se convertía en el décimocuarto escritor francés en recibir el Nobel de Literatura.

Pero lo cierto es que según Wikipedia, el escritor sufrió un infarto de miocardio al recibir la noticia y, luego de ser ingresado al Hospital Charles de Gaulle de París, falleció hoy a las 13.05 (hora europea).

La información no estuvo online más de unos pocos minutos, pero causó revuelvo mundial. Sin embargo, lo que pudo ser un revés más para la constantemente atacada enciclopedia participativa, tuvo un final feliz. O dos.

Otro usuario advirtió el acto de vandalismo (así le dicen en Wikipedia a las intervenciones negativas sobre las entradas) y corrigió la entrada, regresándola a su versión original. Pero la mano negra volvió a atacar, y la segunda vez, no sólo repuso el dato del fallecimiento, sino que hasta se atrevió a agregar las condolencias del presidente francés Sarkozy a la familia del autor.

El caos duró apenas tres minutos, lo suficiente para que los medios tradicionales se enteraran de la noticia y la hicieran circular.

Afortunadamente, esos tres minutos fueron los necesarios para que otro usuario volviera a ingresar y corrigiera la entrada, esta vez, se supone, de forma definitiva.

“Pero la velocidad a la que fueron corregidas también demostró la efectividad –o por lo menos la velocidad de reacción- del sistema colaborativo”, festejó la noticia.

Será por aquello de que cuatro ojos ven mucho, mucho más que dos.

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