Friday 3 October, 2008...5:48 am
Banderas humanas
Parece una película de terror pero es “de verdad” y está sucediendo acá nomás, en Santa fe. Chicos que son fumigados para proteger cosechas de soja.
Aquí hay responsables: empresas, personas que tienen nombre y apellido. Que incluso deben tener hijos y dormir de noche.
Reproduzco partes del informe. Nada más para agregar. O sí: TENEMOS QUE HACER ALGO PARA QUE ESTO NO SUCEDA.
La presencia de niños y púberes en el mundo laboral rural supera por mucho a lo que se ve en las ciudades y lleva a situaciones límites: chicos esclavizados y chicos que hacen de “banderas” para aviones que los fumigan.
Según un estudio de la Comisión Nacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (CONAETI), hay alta concentración de trabajo infantil en las provincias Chaco, Tucumán, Misiones y Mendoza. Allí se emplean menores en los cultivos y las cosechas de tabaco, yerba mate, algodón, cítricos, té, hortalizas, arroz, frutas, soja, entre otras.
En la zona noroeste de Argentina existen los períodos de cosechas de cítricos, tabaco, caña de azúcar y se calcula que allí están 194.000 infantes explotados laborablemente. Muchos de ellos lo hacen como parte de una economía familiar y otros contribuyen con su esfuerzo para incrementar la remuneración de sus padres, que reciben pago a destajo.
Estos menores se suman a una estadística total de América Latina y el Caribe, donde cerca de 20 millones de chicos son explotados laboralmente en diferentes áreas.
Además, las condiciones en las que estos menores desarrollan las labores son altamente riesgosas, ya sea por inclemencias climáticas o por otros factores externos. “Se ha comprobado la existencia de daños en el sistema músculo esquelético, dado que ni los músculos ni los huesos han completado su crecimiento hasta los 18 años en las mujeres y 21 años para lo varones”.
Hace un tiempo, la opinión pública se estremecía al conocer la situación en el norte de Santa Fe, donde los menores son utilizados como “banderas” para la demarcación de áreas de fumigación, la cual se realiza a través de pequeños aviones, llamados “mosquitos”.
El relato de un niño en esa situación fue reproducido por la ONG Pelota de Trapo: “Primero se comienza a fumigar en las esquinas, lo que se llama ’esquinero’. Después, hay que contar 24 pasos hacia un costado desde el último lugar donde pasó el ’mosquito’, desde el punto del medio de la máquina y pararse allí”.
El “mosquito” es una máquina que vuela bajo y “riega” una nube de plaguicida. Para que el conductor sepa dónde tiene que fumigar, los productores agropecuarios de la zona encontraron una solución económica: chicos de menos de 16 años, se paran con una bandera en el sitio a fumigar. Los rocían con “Randap” y a veces “2-4 D” (herbicidas usados sobre todo para cultivar soja). También tiran insecticidas y mata yuyos. Tienen un olor fuertísimo. “A veces también ayudamos a cargar el tanque. Cuando hay viento en contra nos da la nube y nos moja toda la cara”, describe el niño señal.
“Con el ‘mosquito’ hacen 100 o 150 Has por día. Se trabaja con 2 banderilleros, uno para la ida y otro para la vuelta. Trabajamos desde que sale el sol hasta la nochecita. A veces nos dan de comer ahí y otras nos traen a casa, depende del productor”, agregan los entrevistados. Uno de los chicos dice que sabe que esos líquidos le puede hacer mal: “Que tengamos cáncer”, ejemplifica. “Hace 3 o 4 años que trabajamos en esto. En los tiempos de calor hay que aguantárselo al rayo del sol y encima el olor de ese líquido te revienta la cabeza. A veces me agarra dolor de cabeza en el medio del campo. Yo siempre llevo remera con cuello alto para taparme la cara y la cabeza”. Y otros agregan: “Nos buscan dos productores. Cada uno tiene su gente, pero algunos no porque usan banderillero satelital “.
La Agrupación de Vecinos Autoconvocados de Las Petacas y la Fundación para la Defensa del Ambiente habían emplazado al Presidente Comunal Miguel Ángel Battistelli para que elabore un programa de erradicación de actividades contaminantes relacionadas con las explotaciones agropecuarias y el uso de agroquímicos.
No hubo avances. Los chicos siguen de banderas. Es en Las Petacas, norte profundo Santafesino.


Imprimí estos carteles para ayudarte a recordar cómo separar la basura.
Suscribite a nuestro feed
Tu Comentario