Sunday 28 September, 2008...5:35 pm

Y después ¿qué?

Hablar de la muerte es incómodo. Nadie ha estado allí y, claro, nadie quiere estarlo.

Pero si pensamos en cómo vivir y consumir moderadamente, o al menos con conciencia, por qué no podemos pensar en qué será de nosotros una vez que no estemos.

Y después de todo ¿qué?

Extravagante, impresionante y hasta un poco morbosa, la propuesta de Restbox no sólo ofrece una alternativa para la industria funeraria, sino que es una muestra más de cómo las empresas comienzan a buscar producir bienes y servicios acordes con los tiempos que corren y con las necesidades ambientales.

“Estamos convencidos que un mundo mejor es posible. Si bien no podemos evitar la muerte,podemos potenciar la vida.El cuidado de la naturaleza y el medio ambiente son el sostén de nuestra propuesta”.

Y para ese mundo mejor, la compañía ofrece ataúdes ecológicos, de cartón, livianos, degradables y de bajísimo costo de producción e impacto ambiental.

Para qué gastar fortunas, dicen, en seguros de vida que cargan costos por ataúdes enormes y contaminantes si podemos optar por uno de cartón, plegable y fácil de armar.

Más allá de lo curioso del caso, Restbox también puede ser una solución digna y respetuosa en caso de catástrofes, proporcionando un modo seguro, fácil y responsable para dar el último adiós a las víctimas.

El mercado, poco a poco, va transformándose al ritmo de las necesidades de las personas.

Y el fin de la vida no se queda fuera.

1 Comentario

Tu Comentario