Monday 28 July, 2008...11:05 am
Al pasar
Dicen que cuando se viaja la distancia toma otras dimensiones. Se vuelve plástica, distinta. Lo de cerca se queda lejos, esperando el regreso, y lo lejano está ahí, al alcance de la mano.
Este fin de semana experimenté lo que siente alguien acostumbrado a la hiper conexión, a ciertas “bondades” de la ciudad grande cuando se aleja un poco de su vida-cotidiana-tecnológica-urbana. Y esto no sólo incluye máquinas: también containers de basura diferenciada, subterráneo, cybers, etc.
Me pasaron varias cosas chiquitas, que de todas formas me hicieron pensar.
Dejé mi notebook en casa y me arreglé perfectamente sin tenerla al lado, como una mascota caprichosa pero fiel. Usé la de mi padre, con una conexión un poco más lenta -el interior no es como Buenos Aires, allá las cosas tienen tiempos propios- que de ninguna manera me hizo perder tiempo real.
Recorrí las calles de una ciudad distinta. Y vi que el problema de la basura es federal. Que afecta a todos. Y que en el interior el problema está muy crudo.
Los basureros improvisados al aire libre y la cantidad enorme de bolsas plásticas volando por todos lados me hizo pensar que todavía falta mucho, muchísimo, para poder disfrutar de un ambiente limpio, sano y cuidado. Hace falta mucho para que todos nos demos cuenta.
Las riveras del río son una muestra triste de la acumulación irresponsable de los desperdicios. Entre pescadores y chicos chapoteando en la orilla, la basura forma montañas que crecen a cada hora.
Lo único (creo) bueno de esto es que hay mucho por hacer.
Y las energías sobran.




Imprimí estos carteles para ayudarte a recordar cómo separar la basura.
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3 Comentarios
July 29th, 2008 at 4:07 am
Viajar siempre ayuda a cambiar la mirada sobre las cosas. Les paso una buena noticia desde el interior. En La Plata, iniciaron un plan de separación de la basura.
http://www.impulsobaires.com.ar/nota.php?id=54913
July 30th, 2008 at 5:42 am
Sí, a mí me pasó lo mismo cuando viajé al Norte y pasé por la ciudad de Río Hondo, en Santiago del Estero. No me olvido más de las interminables bolsas plásticas que recorrían kilómetros al lado de la ruta, que colgaban de los árboles o se enredaban en los carteles. En ese momento no hice nada más que lamentarme y olvidarlo cuando llegué a Buenos Aires. Ahora me doy cuenta de que podemos hacer mucho por cambiarlo: organizar campañas a través de las redes sociales, informar a la gente que puede cambiar eso, escribir a los legisladores para que ellos también hagan algo desde su lugar; hay mucho para hacer y lo bueno es que hoy tenemos muchos instrumentos como ciudadanos para lograrlo. Algo para resaltar: el año pasado viajé al sur y pasé por Bahía Blanca y me asombró lo inicreíblemente limpia que es esa ciudad. Será cuestión de ver qué hicieron en estos años para que sea así, no?
July 30th, 2008 at 12:36 pm
Teresa, como siempre, gracias por tus mensajes que siempre suman.
Te cuento que en la causa de bolsas en Facebook nos habían dejado algo que te puede interesar y servir para analizar el fenómeno de la limpieza en Bahía Blanca.
http://www.basuracerobahia.blogspot.com/
Un beso y gracias por estar presente siempre!
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