Monday 30 June, 2008...6:17 am

Luces y sombras de los llamados “negocios inclusivos”

La pobreza es innecesaria. Las personas son capaces de salir por ellas mismas de la pobreza. Todo lo que necesitan es una oportunidad. No están esperando caridad ni instrucciones. La caridad es buena, pero no es suficiente. Si la transformas en una propuesta de negocios, entonces se vuelve poderosa ya que puede funcionar por sí misma“. Muhamad Yunus.

foto de Knuetzlers

Negocios inclusivos es el concepto de moda para explicar una tendencia que va más allá del comercio justo. Se trata de iniciativas económicas rentables, y ambiental y socialmente responsables, que utilizan los mecanismos de mercado para mejorar la calidad de vida de personas de bajos ingresos.

De una alianza entre el World Business Council for Sustainable Development (WBCSD) y SNV Netherlands Development Organization surgió Inclusive Business.org, que difunde casos que representan esta tendencia.

Según un completo documento difundido por esta organización, los sectores sociales de bajos ingresos participan en los negocios inclusivos de dos maneras:

  • Como eslabones en la cadena de producción: como proveedores de materias primas, fuente de trabajo y distribuidores;
  • Como consumidores: se trata de aquellos emprendimientos que hacen accesible el consumo de algunos bienes y servicios a grupos sociales que antes estaban excluidos.

La buena noticia es que en su primer aspecto, los negocios inclusivos representan una oportunidad muy interesante para una enorme variedad de actores sociales. La experiencia que hemos tenido en nuestra consultora con el proyecto No uso bolsas plásticas con cooperativas textiles como La Juanita o La Alameda; y la alianza que estamos realizando con la cooperativa El Ceibo de recuperadores urbanos, nos pusieron en contacto con este tipo de iniciativas y nos permiten valorarlas. Conversando con miembros de estas organizaciones, descubrimos personas con visión, que diseñaron su propia salida de la pobreza gestionando sus fuentes de trabajo digno.

Sin embargo, es en el segundo aspecto del concepto de negocios inclusivos donde aparecen una serie de premisas que deberían ser puestas en discusión. La primera de ellas es la que sostiene como deseable transformar a los pobres de América Latina y otras regiones emergentes en consumidores. Una aspiración que ya había tenido Ford a comienzos de siglo XX, cuando difundió un sistema económico cuya base era hacer accesible el consumo de autos para una mayor cantidad personas. Como apuntó Gabriela Ramos en una de las discusiones dentro del equipo, en el siglo XX ese modelo de consumo demostró ser ambientalmente insostenible y las soluciones a la pobreza en este nuevo siglo deberían pasar por cambios más profundos en las formas de producir y consumir.

Otro aspecto que debe ser puesto en discusión es de qué tipo de bienes y servicios hablamos cuando se propone incorporar a los sectores de bajos ingresos al mercado como consumidores. Esta reflexión me surgió cuando leí el artículo en The Guardian “Latin America’s poor provide rich pickings“, citado en la página principal de Inclusivebusiness.org. En ese artículo, cuentan como un caso positivo el de una empresa mexicana que vende planes de salud prepagos a poblaciones pobres. Algo similar sucede en Argentina: como en los hospitales públicos las personas deben esperar horas para obtener un turno con un médico, terminan pagando consultas privadas. Frente a este problema, surgieron empresas que ofrecen planes de salud prepagos a un precio accesible para los pobres. Por supuesto, un negocio muy rentable, pero que no representa más que un parche frente a la ausencia y el abandono del Estado en sus funciones más básicas.

El surgimiento de empresas privadas que obtienen ganancias de los magros bolsillos de los más pobres (también llamados, “negocios en la base de la pirámide”) y vendiéndoles aquello que por ley deberían obtener de manera gratuita no puede representar una buena noticia. La sociedad, las empresas, los pensadores, los líderes sociales se deben un debate profundo sobre cuáles serán las soluciones a la pobreza, qué rol cumplirán los sectores privados y qué prerrogativas seguiremos exigiendo que sean cumplidas por los Estados.

Más información:

Video de Brizio Biondi-Morra (Avina) sobre Henry Ford y los negocios inclusivos

Negocios inclusivos (PDF)

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4 Comentarios

  • Hace unos días conversando con una amiga que se encuentra ayudando, junto a su familia y por vocación, a una familia que está por debajo de la línea de pobreza, me comentaba que a veces les es muy difícil plantearle propuestas que los ayuden a salir de la situación en la que se encuentran porque directamente rechazan las propuestas, y cuando le pregunté por qué ocurría esto, me decía que pasa porque ante la mirada de esta familia algunas cosas se las imaginan como “muy difíciles”, “complicadas”, “no pueden hacerlo”, y el trabajo se transforma en ver cómo se les muestra una nueva realidad posible, al alcance y que los llevará a un estado de mejores condiciones (bienestar sería mucho decir).
    Creo que el aprendizaje de este tipo de familias en cuanto a que puedan ver “posibilidades” y no “impedimentos” será fundamental para que este tipo de iniciativas sean exitosas.

  • Muchas gracias por tu comentario, Sebas. En ese sentido, la comunicación de ese tipo de iniciativas es muy importante, no? Gracias por traer ese pedacito de realidad a este post.

  • Sebas, cuan acertado tu comentario, le escuché a Fabian Ferraro que lidera el proyecto de futbol,callejero Defensores del Chaco, decir una de las frases mas tristes y reales.
    “la desesperanza es la peor de las drogas”
    podes verlo aqui en el video que realizamos para IDEA y que posteamos hace un tiempo.

    http://www.elviajedeodiseo.com/blog/2007/01/15/faros/

  • A veces pienso que es imposible encarar acciones de inclusión social, sin antes haber demolido los preconceptos forjados por decenios acerca de “la imposibilidad” de hacer, lograr, obtener, sentir, ser felices; que generalmente tienen grababo a fuego los integrantes de los sectores más desprotegidos y demorados de la sociedad.
    En este sentido, creo que las empresas también son responsables de encarar el desarrollo de oportunidades y espacios que permitan la inclusión social y económica. Y en ese sentido brindar apoyo a los emprendimientos es vital para asegurar las chances de las próximas generaciones de acceder al bienestar.

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