Tuesday 24 June, 2008...6:23 pm
Otras ciudades, otros ámbitos
Estamos acostumbrados a pensar en ciudades de una manera estandarizada: un amontonamiento más o menos vistoso, más o menos ordenado, de automóviles, transporte público, edificios estatales, rascacielos, ascensores, semáforos, sendas peatonales.
Pero ese modelo de ciudades contaminadas, híper habitadas e insostenibles está llegando a su punto de agotamiento. Y de a poco comienzan a circular contraejemplos que cumplen con las condiciones de desarrollo humano, ambiental y económico necesario para construir un mundo mejor.
En el Reino Unido, el gobierno ha decidido invertir tiempo y dinero en la construcción de viviendas sostenibles, con un doble propósito: resolver los problemas habitacionales y los desafíos que impone el cambio climático. Las premisas: que las ciudades tengan bajo consumo de energía, sin emisiones de carbono y construidas con materiales reciclados.
El proyecto generó discusiones y controversias: ¿están los británicos listos para este tipo de viviendas? ¿Podrán modificar hábitos que ya llevan años de práctica? Las respuestas, por el sí y por el no, se han escuchado. Sin embargo, hay algo cierto: desde mayo de este año, todas las casas que se construyan en Gran Bretaña deberán respetar el Código para Casas Sostenibles (Code for Sustainable Homes).
Más cerca está la ciudad brasileña de Curitiba. Capital de Paraná, Curitiba ha traspasado las fronteras de su país y se ha convertido en un ejemplo internacional de la convivencia urbana con el medioambiente. Allí, el planeamiento urbano, el transporte público, los servicios, todo está diseñado para funcionar armónicamente con el ecosistema natural, sin dañarlo ni depredarlo. “La ciudad de nosotros” la llaman sus habitantes, que se comprometen íntimamente con la administración y el cuidado de esta ciudad diferente y asombrosa en la que, por ejemplo, los contratistas reciben descuentos en los impuestos si sus obras incluyen espacios verdes.
Y más cerca todavía, está Tres Arroyos, una pequeña ciudad de que se convirtió en faro y pionera al ser reconocida como un destino para el turismo slow. En Tres Arroyos, un lugar en el que las siestas aún cortan los días en dos partes casi idénticas, un grupo de personas decidió que era necesario detenerse, tomarse el tiempo para disfrutar y recuperar costumbres ya casi desdibujadas como la contemplación, el disfrute de la comida artesanal y las relaciones entre personas que disfrutan de un viaje, de un destino común.
Un video sobre Curitiba, la ciudad más sostenible de Sudamérica



Imprimí estos carteles para ayudarte a recordar cómo separar la basura.
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1 Comentario
June 25th, 2008 at 10:50 am
Qué maravilla, vamos por el cambio!
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