Monday 2 June, 2008...5:38 am
¿Por qué Google -y otras empresas- regalan lo que regalan?
Chris Anderson se trae algo interesante entre manos. Dice que está escribiendo un nuevo libro, Free, donde intentará desentrañar la economía de lo “gratuito”. Por ahora, publicó un extenso artículo en la revista Wired que humildemente, trataré de sintetizar en este post.
Anderson cuenta como King Gillette, el inventor de la hojita de afeitar descartable, regalaba las maquinitas como estrategia de marketing. Esta estrategia, llamada “subsidio cruzado“, fue luego aplicada en muchísimos modelos de negocios. Por ejemplo, compañías de telefonía móvil que te regalan en aparato y te cobran el abono.
Pero existe un nuevo modelo de la economía del regalo (”freeconomics”) que se ha vuelto predominante en el sector tecnología. Este modelo se basa en el hecho de que el costo de algunos productos desciende hasta cero (o casi).
Ley de Moore. La primera formulación de esta idea fue de Gordon Moore, el fundador de Intel, quien en 1965 anticipó que la complejidad de los circuitos integrados se duplicaría cada año con una reducción significativa de los costos. En 1975 reelaboró su tesis y dijo que el número de transistores en un chip se duplica cada 18 meses, reduciendo a la vez su costo económico. Esta es la célebre Ley de Moore, aplicada en el lenguaje cotidiano para explicar por qué las computadoras se vuelven obsoletas 18 meses después de haberlas comprado y por qué bajan los precios de estos productos de manera drástica en el mercado. (Para avivar despistados, tengan en cuenta que no tiene nada que ver con las leyes de Murphy) (vía Capitan Nemo).
Esta teoría se puede extender en la actualidad al precio de la banda ancha o el del almacenamiento de datos. Para Chris Anderson, todos los datos indican que el costo de hacer negocios on line tiende a 0.
Los proovedores de servicios de mail se han volcado por ofrecer mayor capacidad de almacenamiento, gratis. Fuente: gurusblog
Por eso, la batalla que alguna vez exisitió entre lo pago y lo gratis en Internet, fue definitivamente ganada por lo gratis. ¿Un hito? Cuando en 2007 NYT liberó todo su contenido (al mismo tiempo lo hacían El País, la BBC y tantos otros).
Los modelos de la economía de lo gratis pueden ser clasificados en 6 tipos:
- “Freemiun“. Ofrecen gratis software, servicios on line y algunos contenidos. Es gratis para los usuarios de la versión más básica del servicio. Ejemplo: Flickr, que ofrece cuentas gratuitas para compartir fotos a millones de usuarios y les cobra 25 dólares por año a un 1% (quienes sostienen al resto). “El motivo por el cual esto funciona es que el costo de atender el servicio del 99% de la comunidad es cercano a cero, por no decir a nada”, explica Anderson.
- Publicidad. Ofrecen gratis contenido, entretenimiento, software y otras cosas a todo el mundo. Es el paradigma de la televisión y la radio instalados en el siglo XX, pero trasladado a Internet y más sofisticado. Para su desarrollo, han sido claves innovaciones como los banners “pay-per-pageview” de Yahoo y los avisos “par-per-click” de Google. ¿Las tendencias? Servicios “pay-per-connection” en redes sociales como Facebook y otros enfoques que buscan aprovechar la atención de las audiencias que se reúnen alrededor de contenidos y servicios gratuitos.
- Subsidios cruzados. Ofrecen gratis un producto que te obliga a pagar por otro. En este caso, el precio de un producto se basa en factores psicológicos y no en los costos. Así, Wal-Mart vende DVDs a precios por debajo del costo para atraer clientes a sus locales y tentarlos de comprarlos más cosas, desde un snack hasta una nueva heladera. También Chris Anderson muestra el caso de una banda brasilera, Calypso, que distribuye sus cds a bajísimos precios entre los puestos callejeros de San Pablo ya que su verdadero negocio está en volverse populares y atraer más público a sus shows en vivo.
- Costos marginales cercados a 0. Se trata de aquellos productos cuyo costo de distribución es cercano a 0. El ejemplo perfecto es la música on line. Bajo el paradigma de la distribución peer-to-peer, el costo de distribuir música en Internet ha tocado su piso. Muchos músicos entienden ahora que el negocio pasa por los shows en vivo y las licencias de merchandising… y otros simplemente han entendido que tendrán que hacer música sólo por el placer del arte. El negocio, según Anderson, se extinguió.
- Intercambio de trabajo. Existen sitios y servicios de Internet que ofrecen algo gratis a cambio de una pequeña contribución de trabajo por parte del usuario. Se trata de modelos de negocio donde el acto de usar un sitio o servicio crea un valor, como Yahoo Answers, Google 411 o Digg.
- La economía del regalo. Simplemente gratis, desde software libre hasta contenido generado por el usuario. El caso paradigmático es Wikipedia y representa un cambio radical inserto en la lógica del capitalismo: el dinero no es la única motivación. Dice Anderson: “El altruismo siempre existió, pero la web le dio una plataforma donde las acciones de los individuos pueden tener un impacto global”.

Desde la mirada de la economía monetaria, este último modelo es algunas veces presentado como competencia desleal y otras como algo sin verdadero valor. Pero en realidad estas visiones son -para el autor- limitadas y no están logrando captar el valor que esta economía del regalo produce.
Una última reflexión: cuando lo gratis arruina el mercado
Craig Newmark, creador de Craiglist, sitio de avisos clasificados que hizo temblar a los diarios norteamericanos
O dicho en “argentino”, cuando lo gratuito ensucia la cancha. Anderson muestra el conocido caso de Craiglist, el sitio de avisos clasificados gratuito que arruinó el negocio de venta de avisos de los diarios en Estados Unidos. Para los que no conocen el caso, Craig Newmark, su creador, se negó a poner publicidad o ad sense de Google en la página ya que a la comunidad no le interesaba.
La reflexión de Anderson es para tener en cuenta. En estos movimientos y cambios que estamos presenciando, no siempre un sector de la economía absorve el valor que otro sector pierde. En esta ocasión, los 40 millones de dólares al año que gana Craiglist con aquellas partes del sitio que son pagas, no alcanzan a cubrir los 326 millones de dólares que se estima están perdiendo los diarios tradicionales.





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3 Comentarios
June 3rd, 2008 at 2:39 am
Genial, Noe. Como siempre, hacés sencillo hasta lo más complicado. Yo entiendo y comparto lo que dice Anderson pero les tengo que confesar que a la hora de defender esta tendencia me cuesta mucho rebatir argumentos más ortodoxos-capitalistas, que se basan en la motivación del beneficio individual para el bienestar general. Voy a ver si leo el libro de Anderson y me muno de mejores argumentos. Saludos.
June 5th, 2008 at 6:56 am
Muy buen post, Noe! Me gustó mucho.
Una observación: es obvio que en Argentina aún falta para que comience a acelerar la carrera de aumentar la velocidad de las conexiones bajando los precios, será hasta que nuestros amigos proveedores del servicio se den cuenta que ganan más llegando a más gente, más rápido, más barato y más eficientemente (fórmula superconvincente en este año olímpico).
October 2nd, 2008 at 4:17 pm
Gracias por invlucrarnos a estos temas interesantes.
GRACIAS
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