Thursday 20 March, 2008...4:59 am

Casa tomada

 

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Nos gustaba la casa porque aparte de espaciosa y antigua (hoy que las casas antiguas sucumben a la más ventajosa liquidación de sus materiales) guardaba los recuerdos de nuestros bisabuelos, el abuelo paterno, nuestros padres y toda la infancia”.
El comienzo me lo sé de memoria: Casa tomada estuvo entre mis cuentos favoritos desde la primera vez que lo leí (hace décadas) hasta la última (hace minutos). Mi madre lo adoraba, tal vez porque la hermana y coprotagonista del narrador lleva su nombre: Irene. Mi hijo de 16 años dice que es el mejor cuento que leyó en su vida. La valoración del relato se extiende, por supuesto, mucho más allá de nuestro círculo familiar: millones de personas en el mundo consideran a este cuento la obra maestra de Julio Cortázar.
El argumento es simple; la trama, perfecta: dos hermanos solteros que viven en una antigua casa colonial de Buenos Aires descubren que han “tomado” parte de su casa; al principio, la “ocupación” se limita a habitaciones en desuso pero luego va avanzando en forma paulatina hasta que los hermanos deciden abandonar la propiedad con lo puesto para continuar sus vidas en otro lugar.
El autor nunca revela la identidad de los misteriosos ocupantes. En una entrevista a Cortázar en el programa A Fondo de la Televisión Española (1977) se planteó al escritor la hipótesis de algunos críticos, según la cual en el cuento la casa sería una metáfora de la Argentina durante los primeros gobiernos peronistas. Cortazar, quien terminó por autoexiliarse del país como sus personajes de la casa, respondió que al escribir Casa tomada nunca había tenido la intención manifiesta de expresar esa metáfora, si bien lo aceptó como una posible “trampa de su subconsciente”.
Nadie le preguntó ni le preguntará ya a Julio Cortázar si su relato podría ser una alegoría del futuro donde la casa represente al planeta y el intruso, al hombre, en su rol de usurpador y destructor de bienes propios y ajenos. La mayor diferencia con el cuento sería, claro, la imposibilidad humana de abandonar la “casa” debido a la falta de otro lugar para continuar nuestras vidas. Una diferencia que nos complica bastante, además, la pretensión de encontrar un final tan bello y feliz como el del cuento:

“A
ntes de alejarnos tuve lástima, cerré bien la puerta de entrada y tiré la llave a la alcantarilla. No fuese que a algún pobre diablo se le ocurriera robar y se metiera en la casa, a esa hora y con la casa tomada”.

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2 Comentarios

  • Yo leí ese cuento cuando tenía 15 años y fue muy importante, casi revelador, no puedo explicar bien por qué, pero desde entonces fue mi favorito!!!!

    Me gustó la comparación entre la casa y el planeta, pero como esto no es literatura fantástica más vale que tomemos coraje y hagamos limpieza general de nuestra casita y habilitemos todas las habitaciones!

  • En tren de hacer limpieza, desde Odiseo estamos armando una iniciativa para reciclar la basura junto con los vecinos del edificio (enorme) donde tenemos la oficina. Ya tomamos contacto con la Cooperativa El Ceibo y confiamos en que la semana que viene va a haber algunos avances sobre este proyecto.

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