Tuesday 19 February, 2008...9:30 pm

Flores, semillas y la colaboración

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Una vez, hace tiempo, una amiga mía –que pertenece a esa exclusiva categoría de “personas imprescindibles”- me recomendó un libro.

Me dijo que me iba a gustar, que hablaba del amor y de flores y de cosas inteligentes.
Lo busqué durante un tiempo (a veces los libros se escapan justo cuando los buscamos: como las llaves, justo cuando tenemos que salir). Apareció.

Se llama La inteligencia de las flores y lo escribió Maurice Maeterlink en 1907. Exactamente, hace 101 años.
El libro es imperdible: está lleno de historias de distintas especies de flores que, contra todo impedimento, logran sobrevivir y reproducirse. La pregunta lógica es ¿cómo lo logran? La respuesta es: con inteligencia. Uniéndose. Sumando dones, restando faltas.

Hay plantas acuáticas que encierran sus flores en capullos –como cascos de buzos- y las envían a florecer a la superficie de los lagos para que sean polinizadas. El falso nenúfar suelta burbujas llenas de polen para que viajen y fertilicen otras aguas; la orquídea atrae a los insectos con el olor de su néctar y logra, con una fórmula química asombrosa, que el polen se pegue a la cabeza de sus visitantes que, sin darse cuenta, lo llevarán a otros lados.

Hace 101 años Maeterlink probablemente escribía con una pluma, una pila de hojas en blanco y detrás de él, el conocimiento se distribuía en una biblioteca enorme.
Hace dos semanas, comprobé que esa capacidad de sumar, componer y trabar nuevos lazos está latente en cualquiera. Ahora, cuando impera la lógica 2.0. Está en mí, por ejemplo, y en el equipo Odiseo.Por un proyecto llegamos a la Cooperativa La Juanita. Fuimos a buscar algo específico y por suerte encontramos mucho más.

¿Qué?
Un lugar vivo, lleno de gente despierta, inteligente, con una enorme noción de lo colectivo, de lo práctico, de lo social.
Un lugar lleno de personas que saben cómo mandar sus burbujas a la superficie para que su mensaje florezca.
Un lugar honesto, que tiene necesidades urgentes pero también sabe cómo responder a problemas urgentes.

La historia es larga y da para más posts.
Por ahora, prefiero compartir con todos los lectores de Odiseo una convocatoria:

La Juanita, en su afán de unirse, de colaborar, de hacer del conocimiento una herramienta que ayude a vivir mejor, fundó un taller de reciclado de PC´s, donde no sólo se enseña a unos 30 chicos cómo convertir partes separadas una computadora lista para usar, sino que además se componen y donan equipos a organizaciones, escuelas e instituciones con necesidades.

Fabián Ahmed es el reciclador. El blog de este proyecto es http://www.recicladodepclajuanita.blogspot.com/
¿Qué necesitan? Especialmente discos y memorias, pero también monitores, CPU, impresoras, etc.

Es cuestión de unirse. De lanzar el polen, las semillas, al aire, para que alguien las recoja y las plante un poco más allá. Como contó Maeterlink, hace 101 años.

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