Monday 18 February, 2008...5:55 pm
Hilos entre agujeros
Según dice el escritor inglés Julian Barnes hay por lo menos dos maneras de definir las redes. Por un lado, puede decirse que una red es una malla hecha con soga u otro material utilizada comúnmente para atrapar peces, pero, vistas desde otro lado, las redes pueden ser también definidas como una colección de agujeros unidos por un hilo.
Todo depende del punto de vista.
Hace unos días, mientras almorzábamos con Noel y Andresa, y hablábamos sobre la arbitrariedad con la que se distribuyen en nuestra cabeza a veces los recuerdos, me puse a pensar si la memoria no era un poco esa colección de agujeros unidos por un hilo a los que hace referencia la segunda definición.
Recordé a un profesor de la universidad que nos enseñaba algunos modos de funcionamiento de la memoria y disponía de un abanico enorme de reglas mnemotécnicas y prácticas que le permitían, entre otras cosas, acordarse el nombre de todos los animales que conocía en su vida y de párrafos enteros de cuentos chinos, idioma que no comprendía en absoluto.
La mayoría de esas reglas tenían algo en común: para que una cosa se fijara en nuestra memoria tenía que adquirir una relación con algo previamente recordado por nosotros, con algo que fuera, para nosotros, significativo. Por ejemplo: todos los sonidos que componían los largos párrafos incomprensibles de los cuentos chinos el profesor los había guardado en canciones que recordaba y escuchaba con frecuencia; a los animales que iba conociendo los ubicaba en el mapa mental que representaba el trayecto de su casa al colegio durante su infancia y cuando quería recordarlos, no tenía más que ir al lugar en el que los había dejado y buscarlos.
Las técnicas de mi profesor, debo admitir, resultan bastante extrañas, pero también hay que decir que tenían sus fundamentos científicos y eran realmente efectivas. Al margen de su excentricidad, sirven para dejar en claro que lo que no nos importa, lo que no entra en relación con las redes de sentido y valoración que se van afianzando en nuestro mapa neuronal, esos hilos que unen agujeros, se pierde. O por lo menos, que lo que establece lazos fuertes, una relación significativa con otros elementos de la red, permanece.
Pensé en lo que hablábamos durante el almuerzo: ¿Por qué recuerdo algunas cosas y no otras? ¿Por qué la textura del vestido azul que usaba mi abuela para cocinar y no el nombre de mi compañero de banco de primer grado? ¿Por qué el número de patente del Peugeot celeste que nos llevaba de campamento y no el día de cumpleaños de mi tío Norberto?
Las respuestas pueden ser muchas y, por supuesto, no las sé.
Pero, a partir de ahora, intuyo que si están ahí es porque lograron ser los hilos que se anuden entre los agujeros; una maya de sentido que se va escapando del vacío tejiendo conexiones profundas y significativas.
Algo así podría pensarse para las relaciones que se dan en las distintas redes sociales de Internet: muchos vínculos serán superficiales, insulsos, intrascendentes, puro agujero. Otros, cobrarán sentido y trascendencia poniéndose en relación con nuestros intereses, nuestras acciones y con el grado de profundidad, transparencia y compromiso que decidamos poner en ellos. Esa, creo, será una buena manera de tejer hilos y que todo lo que pase aquí no quede amontonado en el olvido.



Imprimí estos carteles para ayudarte a recordar cómo separar la basura.
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2 Comentarios
February 19th, 2008 at 1:17 pm
Santiago, tu post es un detonante para el pensamiento sobre y en rede/s. Yo imagino que Internet va evolucionando rapidamente a cerrar el agujero existente de estas Redes. (como si las mallas se fueran achicando) Mis memorias recientes, estan en la Red. Mis videos, mis fotos, mis posts, las fotos de mis momentos y con aquelos que compartí con mis amigos los vuelva compartir online, (con un click) y en ese sentido los agujeros de esa enorme red se van achicando y en teoria, los contactos, por este medio, de las personas también.:vamos dejando entrar a nuestra casa de Facebook (y otros sitios sociales) un monton de amigos, a ver detalles de nuestra intimidad que jamas hemos compartido con personas que sí se han sentado a nuestras mesas a cenar.
Parabéns!!
February 19th, 2008 at 2:31 pm
Gracias por el comentario! Me parece que lo que decís amplía la perspectiva del post a otro nivel: mi memoria empieza a estar entre los demás, o sea, repartida entre mis afectos, mis contactos, mis relaciones en la red. Las cosas que alguna vez me importaron o hice o quise compartir empiezan a tener un componente dinámico antes mucho más restringido, casi inimaginable.
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